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¿Cómo Fondear Un Barco De Manera Segura?

Aprender a anclar o fondear un barco es una habilidad básica de marinería que todo navegante debe dominar, aunque no se vaya a hacer de manera habitual. Entender cómo echar el ancla y recuperarla es fundamental, ya que un ancla puede mantener el barco en su sitio en una cala aislada para nadar durante unas horas o pasar la noche, pero también es una pieza esencial del equipo de seguridad.

Si el motor de su barco falla, un ancla bien colocada evitará que el viento o la corriente arrastren su barco inutilizado a un banco o a la costa, donde podría dañarse. Da igual el tipo de barco que tengas, debes saber hacer esta técnica en la gran mayoría de los casos.

Cubriremos lo básico aquí, y recuerda, una buena guía o curso de marinería entrará en detalles mucho más valiosos que estas recomendaciones. Te aconsejamos que te formes bien antes de lanzarte a la aventura, ya te hemos comentado que es muy importante saber fondear un barco (velero, bote, yate, catamarán o el que sea).

Ten en cuenta que los barcos pasan una gran cantidad de tiempo fondeados (más del 80%). Tomarse en serio este punto es importante si queremos cuidar nuestra embarcación de manera correcta y segura. El resto del tiempo corresponde a la navegación o están amarrados en el puerto.

COMPLEMENTO: Guía para amarrar tu barco paso a paso.

¿Cómo anclar o fondear un barco?

Es importante que conozcas el arte de fondear tanto si alquilas un barco como si es tuyo, ya que en ambos casos te será útil.

Estos serían los pasos básicos para fondear tu barco o velero de manera segura. El sentido común siempre debe estar presente en este tipo de maniobras en el mar, además de los consejos que puedas leer.

  • Determina la profundidad del agua donde quieres echar el ancla.
  • Calcula la cantidad correcta de alcance del ancla (se recomienda una proporción de 7:1).
  • Baja el ancla y deja salir suficiente alcance, luego asegura la cuerda a una cornamusa de proa.
  • Asegúrate de que no haya puntos de referencia de arrastre o aparatos electrónicos a bordo para medir el movimiento.
  • Si es necesario, vuelve a colocar el ancla.
  • Para recuperar el ancla, mueve lentamente el motor hacia el ancla mientras tira de la cuerda.
  • Recuerda, nunca ates el ancla a la popa de un barco.

Puede que te resulte interesante conocer cómo se hacen los nudos marineros más comunes para poder realizar esta maniobra.

PLANES: Rutas para navegar y fondear en Ibiza y Formentera.

Tipos de anclajes

El tipo de anclaje más común en los barcos de recreo es el de chiripa (a menudo llamado Danforth), y el de arado o pala.

  • El ancla de cola es popular para los barcos pequeños y medianos porque se pliega y es fácil de almacenar, y es ligera y fácil de manejar. Ofrece una excelente capacidad de sujeción en un fondo de arena o de barro, pero no es tan eficaz en un fondo rocoso.
  • El ancla tipo arado es más común en los barcos más pesados y se sostiene bien en la mayoría de las condiciones del fondo, y también suele reajustarse si el viento cambia. No se dobla y suele ser más pesada que el ancla de aleta, por lo que es más adecuada para los barcos con un rodillo de proa y un molinete, en lugar de una caja de anclas. El ancla está conectada a la embarcación con la cabalgadura; en la mayoría de las lanchas motoras familiares la cabalgadura incluye una longitud de cadena en el extremo del ancla y una línea de nylon (cuerda) desde la cadena hasta la embarcación.

Utiliza la guía del fabricante del ancla para determinar qué tamaño de ancla es el adecuado para tu embarcación. Te aconsejamos que siempre haya un par de metros más de cadena ya que asegurará la protección del ancla.

El ancla sin arrastre

Es bueno asegurarse de que el ancla está puesta y no arrastrándose (garreando) en el fondo. Para ello, puedes seguir los siguientes pasos:

  • Puedes ver dos puntos de referencia en la orilla, o utilizar aparatos electrónicos como el GPS, un trazador de gráficos o un buscador de profundidad para hacer sonar una alarma si el barco se está moviendo.
  • Si el viento, la corriente o la marea cambian y hacen que el barco se balancee sobre el ancla, puede volver a colocarse en el fondo. Si no lo hace, tendrás que volver a colocar el ancla. Es importante mantenerse alerta en todo momento cuando se está anclado.

Recuperar el ancla

Una de las partes más importantes del fondeo es recuperar el ancla. Si hay que tener cuidado cuando se ancla, más aún cuando vayamos a recuperar el ancla. Estos son algunos consejos que deberías tener en cuenta:

  • Para levantar el ancla, motoriza lentamente hacia el ancla mientras tiras de la montura.
  • Cuando estés directamente sobre el ancla, debes tirar libremente. Si está atascada, primero intenta girar lentamente el bote en un círculo grande para cambiar la dirección de tiro de la cuerda.
  • Otro método es tirar de la cuerda hasta que el barco esté directamente sobre el ancla, para después darle a la línea un giro alrededor de una cornamusa.
  • Tire de ella con fuerza a medida que la proa se sumerge en el fondo de una ola, y cuando la siguiente ola levante el barco puede soltar el ancla.

Consejos adicionales para el fondeo

Aquí algunos factores adicionales para tener en cuenta al anclar un barco además de las recomendaciones mencionadas. Tener conocimientos sobre navegación o actividad náutica siempre resulta interesante y útil.

  • Nunca amarres un ancla a la popa de un barco, ni intentes levantar un ancla atascada tirando con el motor después de asegurar el bote a una cornamusa de popa.
  • En realidad, puedes tirar de la popa lo suficientemente bajo como para inundar el barco -el agua puede pasar por la popa y llenar el barco-, lo que resulta en una situación muy peligrosa.
  • Si no puedes soltar un ancla atascada, es mejor cortar la cadena y reemplazar el ancla.
  • No apagues el motor nada más fondear. Siempre es bueno que el ancla está fija y que no se está arrastrando.
  • Normalmente, cuando fondeas y pasas la noche, es normal que al despertarte encuentres la proa del barco en sentido contrario. Se debe a los cambios en los vientos de la térmicas, algo totalmente normal.

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